miércoles, 22 de marzo de 2017

Patrón polar

No puedo decirte muchas cosas,
Porque sería como trazarle más rayos al sol,
Cuando uno sabe que le basta con tres, con dos, o sin ellos.
Le basta tanto, porque es algo único, un cosmos, una vida, dos o tres, un pájaro en llamas, dos perros oliéndose, una cama desatendida desde una esquina, tazas repletas y tazas vacías.
El sol mismo es alguien, y alguien mismo puede serlo…
Pero nunca lo sabremos, nunca vamos a saber cuán importante es alguien o algo para determinarlo, pronunciarlo, balbucearlo como tal.
Podemos sentir inmensos edificios derrumbándose por mareas, cuando estallan nubes que amasijan a ese sol. Pero podemos sentir también que ese mismo está rodeado de encanto, melopeas diáfanas, de satélites edénicos y preludios finales. Todo esto, y aquello, lo percibimos cuando él está sano, cuando uno está sano.

Y sí, en eso consiste la rotación y la traslación de la tierra. Totalmente distinto a lo que nos enseñaron en la Manuel Estrada, porque ellos jamás pudieron verte… allí, muy quieta y sin palabras.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario